Artes marciales en Colmenar Viejo, Madrid. Artes marciales mixtas, kickboxing, muay thai, grappling, submission wrestling, catch-as-catch-can, aikido, kyusho, taekwondo, jiu jitsu, karate... todas las etiquetas y no vale ninguna
Entrenamientos actuales
Perversiones: La necesidad de tener cinturones negros y las competiciones en las artes marciales
Con independencia de que quede muy bien tener una clase llena de alumnos uniformados y que una gran parte de éstos luzcan el cinturón negro, discuto la necesidad de que esto sea una buena señal en una escuela de artes marciales.
EL CINTURÓN NEGRO
Está claro que los que empezamos en las artes marciales nos movemos en muchas ocasiones inducidos a obtener el cinturón negro. Ese parece el objetivo con el que nos sentiremos realizados “artísticamente en lo marcial”.
El alumno que entra en la escuela ve que hay cinturones de colores y que se discrimina a los alumnos por el color del cinturón, de modo que el alumno aspira a obtener el cinturón que marque un mayor nivel para quedar siempre por encima del resto (tal vez reflejo de nuestros valores sociales).
FORMAS PARA CONSEGUIR EL CINTURÓN NEGRO
Habitualmente sucede que el alumno se marca como objetivo obtener un cinturón negro, luego otro, luego otro... hasta llegar al 5º o 6º dan. ¿alguien se pregunta para qué?
Puedo entender que prepararse para el 1º dan en estilos “de golpeo” como taekwondo o karate pueda tener cierta utilidad ya que la precisión en la ejecución de las técnicas de brazo que aparecen en las formas (los pumses o katas) ayuda a mejorar la destreza en la ejecución de los movimientos. No lo dudo y de hecho considero que trabajar formas es algo, tal vez, de niños y/o más avanzado.
Como ya he reflejado antes en este blog, estoy en desacuerdo con la consideración de que sea simplemente un puño o una defensa un jirugui (tsuki) o un maki (uke). Creo que en el combate real habrá golpes, agarres (de las extremidades, del pelo, de las orejas, etc), y hasta suelo. Si creemos que las formas condensan las técnicas del combate, estaríamos haciendo el ridículo practicando esas formas estandarizadas por las federaciones.
Entonces ¿de qué sirve aprender formas y formas para sacarse un cinturón negro? Creo que para más bien poco. Con katas no se forma a un guerrero sino con trabajo intenso, algo que por lo demás adolecen los katas que sirven para aprobar los exámenes de cinturón negro.
De hecho, creo que trabajar mucho las formas trae a largo plazo lesiones en las rodillas por lanzar patadas al aire con fuerza y clavando las técnicas. O tal vez no me hayan enseñado a practicar formas correctamente... que tampoco me extrañaría, visto el alto índice de lesiones de rodilla que hay entre los practicantes de taekwondo.
En cualquier caso, ¿de qué sirve tanta forma? ¿Por qué hay que entrenar formas si quieres aprender a defenderte?
Soy más partidario del contacto con un compañero, de trabajar con él las sensaciones, el equilibrio, el dolor (no hay connotaciones sádicas o masocas aquí, ojo), la fuerza, la tensión... y luego, para pulir, desarrollar precisando nuestros movimientos hay que utilizar las formas.
¿Formas = sombra?
Los westerners (boxeo-kick boxing, wrestling) son más de sombra que de formas, pero en definitiva trabajan igualmente en solitario sus movimientos para mejorar la precisión de los movimientos, como hacen los easterners (artes marciales orientales con formas: taekwondo, karate, kung fu...).
Recuerdo que al sacarme el 1er dan de taekwondo me dijo un veterano judoka 2º dan que “a partir de ese momento es cuando empezaría a aprender”. Qué frase tan manida y vacía de sentido. Se empieza a aprender desde que puedes aplicar lo que sabes y en los 7 u 8 años que seguí en clases de taekwondo con un cinturón negro como parte del uniforme no aprendí ninguna aplicación nueva, sólo pumses superiores.
Fue al salirme del taekwondo y practicar otras cosas cuando empecé a aprender y descubrir aplicaciones de los moviemientos de los pumses. Cosas que nadie del mundo del taekwondo me había enseñado. Ahí es cuando empecé a descubrir el verdadero valor de los pumses: los pumses son el equivalente al trabajo de sombra.
¿COMPETIR EN SOMBRA?
Entonces, ¿por qué se hacen competiciones de formas? No veo a los boxeadores o wrestlers compitiendo para ver quién es mejor haciendo sombra ante un jurado.
Formas y sombra son mecanismos de entrenamiento en solitario, como lo pueden ser ejercicios pliométricos o somatotróficos y no me imagino competiciones de taekwondo o karate en modalidades de fondos, sentadillas o a ver quién hace más saltos jack o más patadas a los paos en un minuto.
Combate y competición
Igualmente las competiciones de combate (kyorugui en taekwondo) son absurdas. El combate ligero con unas normas debe ser uno de los mecanismos para el trabajo del estrés o la tensión de la pelea.
Y parte de la gracia está en poder cambiar las normas cada cierto tiempo. Por ejemplo, en un momento dado se hace pelea “de boxeo” sólo puños, en otro momento sólo de pies, en otro se combinan ambos elementos, en otro momento sólo vale agarrarse y se puede ir al suelo, en otro los golpes son al tronco y se puede agarrar tomando la nuca, randori de ataques y realizaciones de controles (como en aikido), desventaja numérica, etc.
Entonces competir en combate deviene ridículo si es el objetivo final de las escuelas. El profesor que quiere que sus alumnos sean campeones a toda costa es un timador de las artes marciales simplemente porque no enseña al alumno a defenderse sino a competir y todos sabemos que para ser el campeón una de las claves es la especialización: El campeón será el que mejor se adapte a las restrictivas reglas de las competiciones y el que mejor efectúe sus ejercicios. Será un grandísimo atleta también, no hay duda, y tendrá sus opciones de noquear al típico borracho de bar al tener grandes reflejos, sentido de la distancia, potencia, etc.
Entrenar para pelear
Pero como no todos podemos ser campeones hay que economizar el tiempo disponible y entrenar sobre todo en aquello que resulte más práctico en las artes marciales, que no necesariamente en las competiciones deportivas de artes marciales.
Y la clave está en machacar, machacar y machacar los fundamentos técnicos (por ejemplo, unos directos, unas patadas bajas y unos agarres), físicos (fuerza, resistencia, potencia) y psicológicos (superar el miedo al agresor a base de enfrentarnos a situaciones de tensión).
Considero que no tiene mucho sentido practicar siempre la misma luxación de muñeca o la misma proyección. Hay que introducir variantes para entender mejor cómo funciona, pero sobre todo, cómo no funciona, la articulación o el equilibrio. Pero no se pueden incluir demasiadas variantes en cada sesión para evitar que los alumnos pierdan la atención y no puedan seguir el patrón que se ha establecido previamente (y que está marcado por: directos, patadas bajas y agarres; condición física, tensión...).
En contra del sistema actual de grados
En suma, creo que con el sistema actual de grados (taekwondo, karate, jiu jitsu, aikido, basado en la realización de formas "sin sentido práctico-aplicado") se ralentiza el aprendizaje de los guerreros. Me parece ineficaz aunque lo pueda comprender.
Tener cinturones negros y campeones en clase ayuda a mejorar el marketing de la escuela y el prestigio del profesor, pero, no nos engañemos, así no se forman guerreros sino simples deportistas que por sus cualidades y destrezas físicas tendrán alguna ventaja en una eventual confrontación, como también es el caso de, por ejemplo, los halteras o los jugadores de rugby, poderosos atletas todos ellos.
Por eso creo que no hay que echar por tierra los métodos de entrenamiento que no se ciñen, ni rigurosa ni libremente, a lo que hemos vivido con nuestros anteriores entrenadores ni a los de aquellos actuales que fabrican muchos campeones.
Como profesores hay que distinguir entre el deporte de competición y el ejercicio encaminado a la defensa personal.
Como empresarios hay que tener claro nuestro público objetivo y saber qué decirle y qué darle para que venga y pague.
Como alumnos hay que tener claros nuestros objetivos y preferencias y comentarlas al profesor, que, si es abierto, intentará aportarnos una solución que nos beneficie a nosotros, no a él (sí, yo te enseño, yo te enseño..., pero dame dinero, dame dinerooooo).
EL AIKIDO EN COLMENAR VIEJO, DÓNDE (NO) ENTRENAR
I jornada de puertas abiertas del Club Bushido - goshin + aikido
Por la mañana se celebró una sesión de karate infantil de 3 horas de duración a la que asistieron cerca de 40 niños procedentes del propio Club Bushido Colmenar Viejo y clubes de Mirasierra y Torrejón, con lo que se puede decir que la convocatoria de entrenamiento fue bastante exitosa.
Por la tarde en la sesión de adultos, se reunieron cerca de 20 personas de diferentes edades y ambos sexos procedentes de diferentes puntos de la Comunidad de Madrid.
La primera hora de la sesión de entrenamiento de la tarde corrió a cargo de Marc Goedecke, excelente y veterano aikidoca, que aprovechó para impartir una sesión introductoria de aikido, una de las actividades del Club Bushido con más solera, basándose en técnicas básicas a mano vacía y unos fundamentos de trabajo con bastón.
| De jornada puertas abiertas 2009.11.14 |
| De jornada puertas abiertas 2009.11.14 |
El público asistente declaró salir muy satisfecho de una buena sesión de artes marciales donde la exposición a diferentes disciplinas o metodologías de enseñanza de la defensa personal y el buen ambiente marcaron el transcurso de una jornada abierta a todos los practicantes e interesados en las artes marciales.
La literatura en las artes marciales - Estafas literarias en España
Recuerdo que desde principios de los 90 los practicantes de las artes/deportes marciales convencionales (taekwondo, karate, judo, ninjitsu, full contact y cualquier otro que se pusiera de moda) teníamos una inquietud, un afán de conocimiento sobre nuestra actividad que sobrepasaba la mera asistencia a las correspondientes clases.
Tal era así que siempre que se podía se hablaba con deportistas de otros estilos sobre cuál de éstos sería el mejor, "pásame la revista Dojo que tienes", "ya he visto la última peli de JCVD o Steven Seagal", "voy a comprarme no-sé-qué-material-adicional-de-entrenamiento"…
Conscientes de esta avidez de conocimientos, los oportunistas editores de libros y profesores de artes marciales mejor situados para estas faenas, comenzaron a publicar libros y libros de artes marciales con títulos muy sugerentes siempre refiriéndose a la defensa personal, el método definitivo y la revelación de secretos que no podrías encontrar en ningún otro sitio. Realmente era ver uno de estos títulos y tu nivel de expectativas se disparaba al alza al momento: Tenías que comprar ese libro.
Por aquel entonces ya había podido ver libros de AAMM (artes marciales) de algún compañero y me había comprado algunas revistas especializadas. Las conclusiones que saqué eran que este material no servía para nada.
Las revistas hablaban esencialmente de las últimas películas de las estrellas del cine de acción que incluían puños y patadas en su repertorio (Chuck Norris, JCVD, Michael Dudikoff) o prometían revelar más detalles sobre la vida de Bruce Lee. La aportación básica (y gancho para las ventas) era una portada prometedora con una foto de los ídolos de la época que no habías visto antes en ese tamaño. Muy vistoso todo. Luego el contenido era patético: un par de reseñas de alguna película, una técnica de cada uno de los varios estilos que estuvieran en boga por aquel entonces y la imprescindible publicidad de Fuji.
A día de hoy la cosa sigue igual, siendo el líder del cotarro la revista Cinturón negro, que sigue la misma estela de Dojo, aunque parece que sus artículos se dedican más a promocionar los vídeos instructionals (didácticos) que edita la propia compañía y se ha adaptado un poco a las nuevas corrientes haciendo breves e insulsos reportajes de las veladas de artes marciales mixtas y K-1.
Los libros que edita la compañía son muy malos en general. Puede verse el libro de Evan Pantazi KYUSHO-JITSU: LOS PUNTOS VITALES DEL CUERPO HUMANO EN LAS ARTES M ARCIALES, que no es más que una recopilación de artículos de la revista y que a mi parecer carece de la mínima coherencia que se debe exigir a un título así del considerado por muchos una autoridad del kyusho a nivel mundial.
En cuanto a los libros, recuerdo que un compañero de taekwondo tenía uno de pumses y como era un poco cabezón lo llevaba para consultarlo porque le costaba memorizar esos movimientos que tanto repetíamos en clase.
Superado la estricta y la, a priori, algo absurda metodología del taekwondo, desconecté por algún tiempo de este mundillo y su literatura hasta que en el año 2003 descubrí que un compañero del trabajo compraba muchos libros de artes marciales por internet.
No entendía por qué y me explicó que se podía aprender mucho. Tras una discusión sobre si era de utilidad ver una foto de un tío con la pierna totalmente en vertical (preparando un neryo chagui), algo que a mí no me podría aportar nada, él me explicó que en los libros podían venir más cosas: métodos de entrenamiento, estrategias, objetivos del golpeo, etc. Al fin y al cabo hay muchos maestros en cada estilo y cada uno tiene sus seguidores. No hay una sola forma de conectar con el público ni una sola forma de escribir libros sobre un tema concreto.
Sentí curiosidad al ver que en Amazon había libros de Brazilian jiu jitsu como Mastering Jujitsu y Brazilian Jiu-Jitsu: Theory & Technique y estando yo muy metido en el grappling decidí darles una oportunidad a los Gracie.
El resultado fue un punto de inflexión en mi opinión sobre esta literatura. Pensé inicialmente que los libros sí podrían ser útiles (al menos para mí) si se eran sobre lucha. Más adelante llegaron mis primeros libros de Mark Hatmaker, de Shioda y me enganché a esto de comprar libros, preferiblemente en internet y en inglés, comprobada su utilidad.
Pero una vez en la Vaguada vi en el célebre (gracias a Gigatrón) Discoplay un librito de taekwondo y pensé: “no tengo ningún libro de TKD y es algo que he hecho toda la vida. Voy a comprarme uno y así lo tengo como recuerdo, para tener además una fuente de consulta de los pumses. Nunca se sabe…”.
Compré el libro de Peter Malota “Tae Kwon Do. Fundamentos, Metodos de Entrenamiento, Combate” por casi 9 euros, ya que era un precio bajo.
Cuando llegué a casa y lo abrí vi lo puta mierda que es. Nefasto. Sólo es un compendio de fotos bonitas en blanco y negro, sin explicación alguna de las técnicas, estrategias o métodos de entrenamiento.
Lo vergonzoso además es que he podido comprobar que hay libreros que lo venden (o lo quieren vender) por 18 euros. Qué cosas: este tío se dedica al cine y ha trabajado con Van Damme en varias películas. Creo que no hablaba en ellas. Tampoco dice nada en su libro. Será que sólo sabe dar hostias. Además es coreógrafo de la película Honor, una de las peores películas que recuerdo (y he visto muchas malas, pero ésta se encuentra al nivel de “Pearl Harbor”, y demás películas de Michael Bay, o “Herida abierta” en mi memoria) y en la que salían actuando Rorion Gracie, Rody Piper, Remy Bonjasky y Don Frye.
Tan malo es el libro que no he podido encontrar una foto de la portada en internet para ponerla en este post.
Ahora estoy en una época en la que me encuentro investigando las aplicaciones “ocultas” en los pumses y quería revisar alguno de ellos así que me fui a la biblioteca y me llevé prestado LECCIONES DE TAEKWONDO de LOSITO, GIUSEPPE y luego recordé que también me había comprado, años ha, el Lecciones de ju jitsu, de Giancarlo Bagnulo, ya que ambos son de la editorial De Vecchi. Ambos son muy malos.
Vista la también mala traducción que hizo Paidotribo del Aikido Total de Shioda, una buena obra en su versión en inglés, hemos de llegar a la conclusión de que para ampliar conocimientos en las AAMM mediante literatura hay que saber al menos inglés.
He oído decir que J.J. Santos Nalda ha escrito muy buenos libros sobre aikido, pero aún no tengo un criterio formado. Me pareció curioso, en cuanto anormal /atípico por el contenido, el AIKI NE WAZA: APLICACION DE LOS PRINCIPIOS DEL AIKIDO A LA LUCHA EN EL SUELO
Tengo también de Tomás Sánchez el “Aikido. El maestro y el método”, del cual lo que más valoro es que se trata de un sentido regalo de un amigo al que he ayudado un poco, humildemente, a arrancar en el mundo del aikido. Es decir, el libro no aporta mucho técnicamente en sus 187 páginas, lo que tristemente viene a ser la regla general en este subgénero literario en España, donde parece que sólo hay aficionados.
Un libro español que si me parece realmente serio, científico, si se me permite el término, que tiene mucho que aportar al practicante de artes marciales es el libro de Joaquín Muñiz "TAI-JITSU Defensa Personal, Programa de Cinturón Negro por Grados". Es un libro que realmente destaca, para bien, en este subgénero de las artes marciales y no sólo a nivel nacional.
En Amazon hay muchas obras, buenas y malas, sobre artes marciales en inglés y yo he encontrado utilidad a la mayoría de los que figuran en este listado, pero hay que tener mucho cuidado con lo que se compra y consultar antes. En esto, google books puede facilitar en algunos casos, al permitir previsualizar algunas obras, la decisión de compra.
En cualquier caso, creo también que esta carencia de buenos libros españoles en esta materia es reflejo del personal que se dedica profesionalmente a las artes marciales en este país y de la estructura de federaciones, titulaciones, etc, ya que hoy sin un 6º dan no eres nadie, sin el título de monitor/entrenador regional/nacional no vales para enseñar… pero, me pregunto yo:
- ¿quién evalúa a los nuevos docentes, nuevos técnicos?
- ¿Están capacitados esos tribunales?
- ¿De dónde han salido sus miembros, quién les ha designado a ellos y con base en qué fundamentos?
Bunkai de taekwondo: unas muestras del 7º pumse
En mi afán por darle sentido a los pumses, esas cosas que estuve practicando durante muchos años sin rechistar simplemente porque nunca me dijeron que sus movimientos tuvieran más sentido que el de bloqueos y ataques percutantes, sin agarres ni nada, aquí os presento otra edición de "los secretos del taekwondo" desde el dojo de Colmenar Viejo.
Visto que tanto para el karate como el kung fu las formas tienen un sentido (aunque por supuesto muchos de sus practicantes no lo sepan), ya que codifican técnicas de lucha cuerpo a cuerpo, tenía que estudiar si los pumses eran una mala copia de los katas del karate, sin sentido alguno, o por el contrario, se podrían utilizar para ensayar rutinas de defensa personal.
Según dice mi colega Marc, veterano aikidoka que también hizo sus pinitos en el taekwondo y que tiene un libro llamado “La enciclopedia del taekwondo”, del considerado fundador Choi Hong Hi (1918-2002) (¿fundador? ¿pero no es un arte milenario? no me aclaro, troncos), en dicho libro hay una pequeña sección de defensa personal al final.
Todas las técnicas que aparecen en esa sección son ikios, nikios, sankios, barridos y proyecciones, etc. todo aikido, me decía Marc. Es decir, mucho puño y patada a lo largo del libro y luego a la hora de la defensa personal nos encontramos con técnicas de control y luxación.
Gracias a las locas ideas de mi amigo Daniel, afortunadamente defenestrado por su sensei, he podido profundizar en este aspecto del entrenamiento de las artes marciales. Él no para de compartir conmigo interpretaciones que descubre cada dos por tres gracias a youtube y lo que nos ve hacer a los aikidokas y a los practicantes de jiu jitsu.
¡Chicos, llamadme loco, pero os estoy descubriendo “los secretos del taekwondo”!
Por otra parte, he de señalar que los pumses ciertamente guardan secretos, ya que sus movimientos son mucho más rígidos que los de los katas y éstos a su vez más rígidas que los de las formas del kung fu, de modo que los practicantes de taekwondo parecen robocop cuando hacen pumse, (vale, lo asumo) y en consecuencia, y por eso se convierten en secretos, es más difícil interpretar qué se buscaba representar en cada secuencia de movimientos.
No obstante, al limitar los movimientos y ser éstos tan lineales, se abre más el rango de interpretaciones, lo que hace que ante una secuencia de un par de técnicas tengamos la posibilidad de deducir 5 o más interpretaciones. Ello dependerá de los conocimientos de grappling y kyusho que tenga el intérprete.
Es decir, estoy seguro de que alguien que no sepa nada de grappling no podrá interpretar en la mayoría de las ocasiones más allá del mero bloqueo y golpeo, con las consecuencias que ello implica.
Un análisis posible del pumse taeguk chil chang
Comenzamos primero con una pequeña demostración del inicio del 7º pumse, taeguk chil chang tal y como se ha practicado toda la vida.
| De bunkai 14.02.2009 |
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Comenzamos a desarrollar estos tres movimientos y tratamos de averiguar en qué pensaban las personas que practicaban artes marciales orientales hace miles de años o directamente Choi Hong Hi hace unas cuantas décadas.
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Nuestro uke nos ataca con un puño frontal, un agarre, un empujón…
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En primer lugar hacemos un parry con la izquierda y agarramos su muñeca. El batangson de la derecha va al triceps buscando un control de codo (ude osae).
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Con el uke controlado atacamos con nuestra rodilla en sus costillas. Podría ser suficiente para terminar la confrontación.
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No obstante, como parte del ejercicio (y porque de todo podría ocurrir en una pelea) dejamos que uke se recupere y continúe atacando con el brazo que tiene libre.
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Hacemos un parry con la derecha y agarramos su muñeca.
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Hacemos un montong maki procurando incidir con nuestra muñeca en el punto triple calentador número 11 (Triple Warmer o triple burner 11), un típico punto de fricción.
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Sometemos a uke nuevamente y le atacamos con una nueva rodilla en el otro costado.
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Ahora al bajar la pierna y sin dejar de presionar el TW11 por encima del codo, le pisamos intentando golpear en el punto estómago 43 (st 43), en el empeine de su pie derecho.
Como ya saben los practicantes de kyusho, la combinación de dos puntos como TW11 y st 43 multiplicará los efectos de la aplicación.
Otra secuencia:
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Empezamos este ejercicio con uke cogiédonos las 2 muñecas (ryote dori). A tal efecto dejamos las manos abiertas para debilitar su agarre
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Con nuestra derecha presionamos en su punto pulmón 5 del brazo derecho, haciéndole inclinarse.
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Inevitablemente nos acabará soltando, de modo que pasando nuestro brazo derecho por debajo de su derecho le “ponemos una bufanda” y le hacemos un irimi nage.
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Una vez en el suelo rematamos con un golpe en el punto estómago 7…
…Y/o realizamos un kubi kansetsu:
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Bo chumok chumbi… ese movimiento “de concentración”…
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Se puede interpretar como una guillotina
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Ese gawi maki, puede no ser un bloqueo doble…
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…sino… MAGIA: Un ude garami funciona casi igual. Loren W. Christensen hace así la aproximación en su libro Defensive tactics para los policías.
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Continuamos con el pumse:
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Típico, nos agarran de las solapas de la chaqueta:
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Reducimos la tensión del agarre golpeando en ambos puntos pulmón 5 con el bakat palmok gechio montong bakat maki.
Le cogemos de los hombros:
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Ataque de rodilla para que agache:
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OPCIÓN A: Paso atrás
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hacemos un double leg takedown
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Nos posicionamos fuera de su guardia
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Interpretación I del bloqueo en X: estrangulación juji jime
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Interpretación II del bloqueo en X: Double wrist lock (gyaku ude garami)
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Interpretación III del bloqueo en X: Top wrist lock (ude garami)
OPCIÓN B: proyección con double overhooks:
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Control en el suelo: si uke intenta levantarse se estrangula a sí mismo, o también le podemos disuadir tensando un poco más su brazo derecho con presión en el triple calentador 11
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Otra secuencia, ya acabando el pumse:
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el uke nos agarra:
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le metemos un tradicional atemi
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la patada hacia adentro se reconvierte en un rodillazo que le obligue a uke a agacharse
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preparamos un barrido con la pierna que atacó con la rodilla
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en el suelo, una vez derribado, le controlamos
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kubi kansetsu, golpeo o cualquier otro control
El final del pumse:
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ryote dori, uke me agarra las dos muñecas
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Retrocedo para ganar distancia y me libero del agarre con el jansonnal montong bakat maki
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le sujeto para tenerle controlado
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me aproximo a él por su espalda, anticipándole lo que le espera con un cariñoso atemi
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al girar las caderas le derribaré (sokumen irimi nage – kokyu ho)
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Control en el suelo. Mi mano derecha presiona en el punto triple calentador 17
Agradezco la colaboración de mis compañeros Daniel y Víctor, ávidos practicantes de artes marciales, en la elaboración de este reportaje. Nos divertimos y descubrimos cosas nuevas.
El lugar: el budokan de Colmenar Viejo.
