Entrenamientos actuales


Para más información
escríbenos a
bushidocolmenar@gmail.com


Mostrando entradas con la etiqueta psicología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta psicología. Mostrar todas las entradas

Lesiones a tutiplén con esta gente

Me he encontrado con un comentario a un vídeo de un combate nuestro de MMA que decía "Lesiones a tutiplen con esta gente".
Su nick incluía una palabra en japonés y he supuesto que sería practicante de artes marciales. Inquieto, me he preguntado ¿de qué secta vendrá éste tío? He pinchado en su nombre y he visto que no subía vídeos suyos y sólo comentaba negativamente los de otros, de modo que no me podía imaginar por qué diría algo así.


TIPOS DE CRÍTICOS
Creo que quien hace ese típico comentario de "haciendo esta actividad o entrenando con Arturo te vas a lesionar" puede encuadrarse en tres corrientes de pensamiento:

  1. La corriente de los que
    • no saben nada o casi nada.
    • la violencia para ellos puede ser algo inaudito.
    • ver a dos personas que se den un golpe ya les puede parecer brutal.
    • Son los no violentos.
  2. La corriente del que
    •  Tiene experiencia, entrena habitualmente y sabe que lo que tú haces es incorrecto. 
    • Comenta y acierta al decir que te vas a lesionar simplemente porque el dedicarse a estas actividades conlleva alguna lesión de vez en cuando. Es decir, la probabilidad de lesionarse alguna vez es elevada cuando uno se dedica a actividades en que hay contacto con otra persona o el suelo, de modo que no tiene mucho mérito esa predicción. La lesión puede ser de mayor o menor gravedad, no tiene por qué ser invalidante, pero de eso no te vas a librar.
    • Evita las lesiones con una baja intensidad en su entrenamiento.
    • Tiende a criticar negativamente a otros estilos o escuelas considerados diferentes. Por ejemplo, crítica inter-estilos, si lo suyo se llama taekwondo critica al que llama a lo suyo jiu jitsu, mma, judo o karate. Crítica intra-estilo, si lo suyo se llama karate uechi ryu critica al que llama a lo suyo karate shotokan.
    • Suele intentar reproducir sin más lo que le inculca su (casi) único y venerado maestro.
    • Hay tendencia a que fomente prácticas cómodas y con poco riesgo para la integridad física de sus alumnos y sobre todo para si mismo.
  3. La corriente del que
    • Entrena con un alto nivel de intensidad, a diferencia del anterior.
    • Tiene experiencia, entrena habitualmente y sabe que lo que tú haces es incorrecto porque con sus métodos hay una tasa inferior de lesionados.
    • Podría decirse que su estilo de entrenamiento, objetivos e influencias son similares a los de aquél que critica pero está más evolucionado. 
    • Podría decirse que el crítico y el criticado entrenarían para competir en el mismo deporte.

Pues bien, diría que la persona que ha comentado que con nosotros habrá lesiones a tutiplén pertenece al segundo grupo. Pinché en su nombre con esperanza de conocer un poco sus gustos o preferencias, si se trataba de un fan de las personas que se muestran trabajando formas/katas o adicionalmente o por el contrario si era un ferviente seguidor de los métodos de preparación de entrenadores famosos de MMA, como Greg Jackson, Ed Soares, Rudimar Fedrigo, Erik Paulson, Greg Nelson... 



Nada. Sólo es un anónimo que predice públicamente que en mi gimnasio les esperan lesiones a los que se atrevan a venir.


EL RIESGO ESTÁ AHÍ
Pues bien, es verdad. Es bastante cierto. No nos vamos a esconder. Quien empieza a entrenar una actividad física debe esperar hacerse daño en algún momento. Las cosas son así, no hay que buscar más disculpas. No hay necesidad de evadir la realidad, esa cruda realidad...

Máxime cuando una persona quiere darte un puñetazo, una patada, tirarte al suelo, hacerte daño para que te rindas... Si no te haces nunca daño en esta actividad no sé entonces qué haces aquí. 

Vale, hay algunos que parecemos masoquistas, que estamos dispuestos a que nos hagan daño. 
Aquí entra en juego el factor competitivo: Estoy dispuesto a asumir un daño siempre y cuando yo pueda también hacer daño a los demás. No vas al gimnasio únicamente a recibir un maltrato. Vas a entrenar. El daño que te puedas hacer no puede ser letal, está claro. Unas veces te llevas un golpe más fuerte de lo normal y otras lo das tú. Esto funciona así. Si no estás dispuesto a hacerte daño no vengas a esta actividad a perder tu tiempo y el de los demás.

Yo soy consciente de lo que entreno y de que me puedo hacer daño. En mis muchos años entrenando me he lesionado muchas veces (esguinces, golpes contra rodillas y tibias, alguna luxación, algún KO, contracturas...) y no precisamente por seguir "mi método brutal, bárbaro y salvaje". Molesta lesionarse, pero desde mis años de chaval en taekwondo lo asumo como todos los demás y sigo volviendo a por más experiencia.

Mi objetivo no es buscar el dolor ajeno, sino la dominación de la situación. A veces le tienes que hacer daño al oponente y lo habitual es que sea un daño asumible por su parte. Fijaos que digo "a veces". Los oponentes entrenáis y sabéis hasta qué nivel de tolerancia podéis llegar. Así, por ejemplo, ante un armbar antes del daño definitivo (la luxación del codo) ya has identificado la situación de riesgo, te rindes y vuelves a empezar otra vez.
Sí, te puedes hacer daño seriamente, pero eso ocurre igualmente en todas las actividades que impliquen explosividad, contacto, desgaste, desplazamiento, velocidad... (tenis, fútbol, atletismo, bicicleta). Yo me rompí literalmente una rodilla en una clase de taekwondo y no estaba haciendo combate precisamente ni ningún otro ejercicio de riesgo.


He de decir que 
  • Entre mis compañeros de entrenamiento he visto más lesiones impeditivas como consecuencia de la práctica de otras actividades (el deporte rey también en esto es el fútbol). 
  • Entrenando conmigo se pueden haber hecho algo de daño, pero las mayoría de las veces ello no les ha impedido venir al día siguiente y seguir entrenando, aunque con un poco más de cuidado. 
  • En cambio, he conocido bastantes más bajas en el gimnasio por hacer parkour/yamakasi, accidentes de bicicleta, choques en partidos de fútbol...





COMPARA Y DECIDE
En relación con este tema recuerdo habitualmente la experiencia que me transmitió una compañera hace unos años: Le había dicho un maestro que "entrenando conmigo se podría lesionar". Guau, muy definitivo. 
Esto se lo dijo para hacerle ver que los entrenamientos con él serían más seguros para ella. El resultado por supuesto sería el mismo.

Mi respuesta fue más o menos: "te recomiendo que vayas a entrenar con él, compares y decidas qué metodología y/o grupo de entrenamiento te puede interesar más de acuerdo con tus objetivos". 

No recuerdo si probó con este maestro en particular. Sé que probó con otros grupos y me comentaba sus sensaciones, lo cual siempre agradecía. Finalmente se acabó lesionando conmigo y ya no la volví a ver. Vaya, ¿esperabais un final feliz?

Mi consejo para los críticos de las corrientes 1 y 2 es, siguiendo el dicho "wrestling- what men do during boys basketball season":
  

DON´T TRY THIS AT HOME, SCHOOL OR ANYWHERE





Del daño que ha hecho Karate kid (1984) a las artes marciales

Dios mío, cuánto daño ha hecho Karate kid a las artes marciales...









No es que el mundo de las artes marciales estuviera en un magnífico estado antes de esta cinta de 1984, pero lo cierto es que gracias a películas como ésta muchos espectadores se han formado una idea generalizada de lo que tienen que ser las "artes marciales buenas de verdad".

Desde que nos creemos lo que vemos en la tele o el cine está generalizada la idea de que para que un estilo de combate sea respetable debe reunir varios requisitos (discutibles) como por ejemplo:




Un maestro (debe referirse al personaje como maestro) oriental de avanzada edad. Tiene un misterioso pasado que lo hace enigmático para el espectador. Sus métodos de enseñanza son incomprensibles para el espectador, quien, ignorante de lo que está sucediendo en la ficción, al final de la película comprenderá que todo lo que el maestro mandaba hacer al protagonista estaba perfectamente programado y nadie más que él lo sabía.








Oscuros o enigmáticos métodos orientales ("orientales" en este caso como término equivalente a "extraños", lejos de nuestra occidental, simple y atrasada capacidad de percepción) que se revelan mucho mejores que los occidentales.


No sé a cuento de qué viene esto, pero si lo dice Sun Tzu me lo creeré, no sea que parezca idiota

En la búsqueda permanente de lo mejor para nosotros nos zambullimos en ese mundo "milenario" paralelo que es lo oriental (chino, japonés, hindú) adoptando actitudes/rutinas totalmente divergentes con nuestra educación. "Si es milenario debe de ser bueno", suponemos. Si es oriental debe de ser auténtico, genuino, mejor que lo nuestro... y se intenta adoptar esa nueva cultura porque son los que "lo inventaron".


Esto se refiere a las artes marciales, pero se acaba aplicando también a la medicina (plantas medicinales, acupuntura), la jardinería (bonsais), la decoración (feng shui), la gimnasia de mantenimiento y las prácticas de relajación (yoga), el masaje (shiatsu)...






El maestro es la personificación de la sabiduría. Nadie dentro de la película puede enfrentarse al maestro sin ser ridiculizado por éste y nadie fuera de la película (el espectador) puede criticar la sabiduría si no quiere ser considerado después un idiota. Y es que no puedes criticar a quien al final gana haciendo justicia.



En la vida real el que se inicia en este mundillo debe mirar con respeto y distancia al maestro sin discutir lo que propone/ordena.
Le puedes preguntar, por supuesto, pero siempre sabes, sin siquiera preguntarle, que si propone algo es que es bueno para ti.

Además, por respeto hacia él no debes trivializar su arte. Por eso, si alguien bromea el maestro será el primero siempre.

ejemplo de sabiduría de maestro


Katas, no sabemos por qué. Es un ejercicio extraño que los occidentales no podemos comprender, así que nos tiene que gustar, no sea que parezcamos idiotas.


Ejercicios de entrenamiento poco o nada específicos ni relacionados con el combate. En Karate kid dan cera y pulen cera. En contraposición, los luchadores que compiten dan martillazos a neumáticos o cortan leña con el hacha. Los métodos de entrenamiento no son nada convencionales y no parece que el chaval se esté preparando para lo que se le viene encima, un supertorneo de karate.








El combate no es tan importante. No hay nada de combate durante el periodo de entrenamiento. Sin embargo, el chaval entrena para pelear con veteranos karatekas en el All Valley Karate Championship, torneo de referencia de la zona.
Esto ayuda bastante a que haya maestros del mundo real (ésos que suelen ir de blanco y con cinturones negros o rojos, hakamas, etc), así como sus fieles seguidores, que critican los denominados deportes de combate como el boxeo o el kickboxing porque "no tienen espíritu" y frases así que no sabemos qué significan realmente.






 Algún comentario adicional


El caso es que sin haber entrenado nada de combate durante las pocas semanas que dura la preparación se presenta a un torneo de combate, del que no sabemos si nuestro protagonista conoce las reglas (las reglas no se aprenden sobre la marcha en un torneo), dudamos que esté familiarizado con la dinámica de los torneos deportivos de combate y dudamos que esté acostumbrado a la elevada y breve intensidad que supone cada reinicio de un combate.

No le hemos visto entrenando combate ni asaltos de elevada intensidad. En la película no entrena con métodos consecuentes con el objetivo (competir) y al final gana varias peleas y se lleva la chica.

 Dudo mucho que en el mundo real hubiera sobrevivido al primer combate y en la ficción vence a varios buenos atletas, lo que hace la gesta más heroica aún.
 
Además, aunque haya recibido muchas palizas en la calle, dudo que se hubiera mantenido psicológicamente apto para continuar en la competición tras los primeros impactos recibidos.


El protagonista, Daniel Larusso, es un chico normal que pretende sobrevivir en una nuevo entorno, nueva ciudad, nuevos vecinos: físicamente enclenque, es un poco pringado y por eso se convierte en el objetivo del macarra del instituto, que será su máximo rival. El agresor/depredador/acosador (bully) no busca retos, busca presas fáciles.

Su próxima novia es la ex del macarra del instituto para más inri. El acosador se toma la presa como algo personal, no como una mera víctima con la que recrearse ante sus amigos acosadores.




A pesar de toda la ironía en esta entrada, reconozco que la película está muy bien y os la recomiendo.



Conclusión: si es chino o japonés y viste con extraños pijamas o uniformes será bueno.

Esteroides. La historia de Nitro, gladiador americano




"las pastillacas son buenas, te dan una energía y una cosa... yo no sé... siempre, claro, tenéis que tomarlas con el consejo del encargado del gimnasio"

No todo es coña en el mundo de los esteroides.

He leído recientemente 


Gladiator: A True Story of 'Roids, Rage, and Redemption por Dan Clark




Es un libro que da bastante juego. Cuento por ahí estas cosas y la gente flipa:
  • El ego, cómo va el rollo de los esteroides, la furia, las peleas, el dolor, la dependencia de la sustancia, más ego, testículos como pasas, apetito sexual desmedido, más y más ego...
  • Cuando se va a liar con una antigua culturista, ahora oficinista, que tomó esteroides cuando competía y le salío vello facial, desapareció la grasa de sus mejillas afilando sus rasgos, el clítoris creció, creció... y en un micropene se convirtió...
  • La cruel infancia de Dan Clark: la muerte de su hermano delante de él cuando estaban jugando, su padre con dos prostitutas en la cama en que él estaba durmiendo...
  • Cuando le urge limpiar el organismo ante un eventual test anti doping y conoce a Olga, la europea del Este con marcado acento ruso y del tamaño del marco de la puerta que le dice que se desnude delante de ella (y describe cómo se le encoge el pene cada vez más, medio humillado), le limpia el intestino con dos tubitos que le parecen los canales de suministro de gas de Alaska. Ella le va comentando lo que ve que ha comido: "tenerrr que masticarrr mejor maíz; ayer cenaste brócoli, muy bueno alimentor; no deber tragar goma de mascarrr", "no mastico chicle desde niño" "clarrrro..." qué fuerte jajaja según esto tenemos cosas en nuestro intestino desde hace años.
  • Sexo con pornstars, strippers... todas son mujeres "rotas", violadas, drogatas... me acordé de Jenna Jameson. El concepto hyperexperience: todo tiende a la exageración. El sexo normal no vale, tiene que ser múltiple, con las tías más cañón, grabándose en vídeo...
  • Curiosamente estaba yo con la película de Marisa Tomei "Cuando salí de cuba"  en la tv (¿qué pasa? no todo lo que vemos los tíos duros es Terminator, Conan, Blade runner, Charles Bronson o Clint Eastwood. También nos gustan las pelis como Casablanca o Big fish) mientras estaba leyendo en el libro que Samuel Goldwyn (¡¡coño, el estudio de esa peli es ése!!, pensé), productor del programa de tv American gladiators se negaba a pagar a los gladiadores americanos como se merecían y éstos decidieron ir a la huelga... y entonces Dan Clark hace mención a un fracaso comercial de Goldwyn, una comedia de Marisa Tomei The perez family (increíble, la tengo puesta en la tv ahora) que costó 11 millones de dólares y recaudó sólo 2,5 en EEUU. No daba dinero a su nuevo show de tv muy rentable, American Gladiators, y tiraba ese dineral en una comedia romántica... qué paradoja.
  • Cómo ve a su padre moribundo en la habitación del hospital adicto a la vicodina y le considera un asqueroso adicto sin darse cuenta de que él mismo es uno también.
  • Cómo se convierte en presentador de tv y deja de meterse durante meses y el proceso de limpieza de su cuerpo, cómo a las 8 o 10 semanas nota que le vuelve el apetito sexual porque su cuerpo vuelve a generar las hormonas (testosterona),
  • Cómo cree que no es nadie sin su cuerpo inflado, ve que ahora no intimida, que su ropa de siempre le queda grande porque ya no tiene los músculos de antes...

Cuando he contado estas anécdotas mi audiencia se ha quedado boquiabierta. Seguro que también por mi forma de interpretar las escenas. 


Me recordaba a cuando narraba este año la historia de Bret Hart 

Hitman: My Real Life in the Cartoon World of Wrestling

.



Sin lugar a dudas me impactó más el libro de Bret. Es mucho más largo, tiene muchos más detalles, hay más profundidad en los demás personajes, he visto sus combates y los de sus compañeros, es el primero que me leo de estas características...
 

Pero Gladiator es un libro que he recomendado en los entrenamientos, al igual que la ingesta de esteroides para recuperarse de las lesiones... (luego siempre matizo que estoy de broma, jajaja).
 


El corolario del libro es que las pastillacas son malas. No hagáis caso del Hulk Hogan de Muchachada nui.

Dan Clark explica por qué. Básicamente:

  • Suponen una adicción como cualquier otra droga ilegal. Ved Breaking Bad para ver cómo la metanfetamina destruye al ser humano. Tiene un momento inicial de subidón, por así decirlo, donde el consumidor mejora su felicidad. Luego la necesidad de seguir mejorando las sensaciones, la felicidad, te obliga a seguir consumiendo, pero ya nunca es suficiente. Si lo dejas lo pasas realmente mal. Aún recuerdo lo angustioso del desenganche del protagonista de Trainspotting.
  • Los anabolizantes son una puerta para el consumo de otras drogas: se empieza con anabolizantes y éstos suponen la primera de una serie de drogas en la búsqueda de una satisfacción definitiva que nunca llegará. Dice el autor que no conoce a ningún consumidor de anabolizantes que no sea asimismo consumidor habitual de otras drogas habituales.
  • Advierte de las pautas de comportamiento de tus hijos que dan a entender que están consumiendo esteroides: casi repentina adquisición de mucha musculatura, irritabilidad, agresividad, acné en pecho y espalda, adquisición de revistas de culturismo... y cómo afrontar este problema.
  • Hay varias referencias a grandes/conocidos atletas fallecidos como consecuencia del consumo de esteroides. El más llamativo tal vez sea Chris Benoit a causa de cómo acabó con las vidas de su mujer, su hijo con síndrome de Down y la suya misma, fruto de lo que se conoce como roid rage (¿furia de esteroides?) tras muchos años consumiendo y castigándose en una actividad extrema como es el prowrestling americano al más alto nivel.




No obstante, para recuperarse de las lesiones parece ser que ahora algunos viejos deportistas como Bas Rutten y Randy Couture, así como otros aún en activo como
Dan Henderson o Chael Sonnen están en tratamiento para compensar la falta de generación de testosterona de manera endógena (a partir de los 40 años baja la generación natural de estas hormonas) y poder recuperarse de los múltiples traumatismos que tienen sus articulaciones tras tantos años de castigo.


A esto no llega Dan Clark en el libro, aunque tras 20 años consumiendo y todo lo que ha sufrido para dejarlo está claro que no iba a dejar abierta una puerta a su consumo en un libro anti esteroides, aunque fuera bajo supervisión médica. Normal. Él empezó con 18 años bajo supervisión de un médico que luego fue encarcelado por tráfico de esteroides.


Dice que él empezó a engancharse para recuperarse de una lesión que precisamente se había producido por consumir. 
Cogió demasiado volumen en muy poco tiempo. 
Su cuerpo no pudo soportar ese sobreesfuerzo y se rompió. 
Para recuperarse tomó más, se hizo más grande y se volvío a romper... 
Una espiral de declive muy poco recomendable.

Sobre la psicología del combate y otros aspectos de la defensa personal


He recibido un mail de DT, un compañero de entrenamiento que quería compartir con los demás sus impresiones de una sesión de defensa personal a la que asistió recientemente.

Lo publico aquí porque, entre otros motivos, me parece una información muy interesante, que yo comparto y creo que puede ayudar a otros practicantes a repasar estos aspectos tan importantes que él muy acertadamente resume:



"El fin de semana pasado, por medio de un amigo, fui a hacer un curso de defensa
personal en Colmenar Viejo. Antes de continuar os quiero decir la verdad, era un
poco escéptico respecto al curso. No sabía muy bien qué me iba a aportar. Hace unos
meses asistí a otro "seminario de defensa personal" y fue decepcionante. Aquello no
fue un seminario de defensa personal, aquello fue una demostración del arte marcial
que practicaban para ver si te apuntabas a su gimnasio.

En cambio esta vez el curso me encantó. Saqué muchos temas a los que merece la
pena (al menos a mi) pensarlos un poco. Por eso quiero compartir mis
experiencias por si a alguno de vosotros también le parece interesante.

El instructor fue Javier Gómez (http://www.madridkaligroup.com). Tiene un gimnasio
en Alcalá de Henares donde se practican diferentes artes marciales. Me gustó mucho
su apertura de miras, es decir, estudia diferentes disciplinas para poder absorber las
cosas buenas de cada una.

Los asistentes al curso eran mayoritariamente mujeres sin ningún tipo de
entrenamiento en artes marciales o una buena preparación física. Creo que los
asistentes al curso marcan lo contenidos que se van a tratar.





Objetivo y alcance del curso

Javier dejó claro los objetivos del curso desde el principio:

• Principalmente era dar el primer paso hacia delante ante una agresión desde el punto de vista psicológico. Tener claro que tenemos que saber reaccionar para poder "sobrevivir" a una agresión. Conocer cómo va a reaccionar nuestro organismo. Saber que podemos ser nuestros peores enemigos si nos quedamos paralizados.

• Prevención de la agresión. No existe el "de repente". “De repente” no aparece un tipo y te ataca, lleva un tiempo observándote, pero tú no te has dado cuenta.

• Como norma general NO hay que pelear. Tenemos todas las de perder.

• No hay solución. Nos van a agredir. Sencillas técnicas que podemos emplear.
Nada complicado ni vistoso. La idea general es que se necesita tiempo
y espacio. Dar un golpe certero que te separe del agresor un espacio
necesario que nos dará un tiempo para poder huir. No luches, huye.

• Como punto final, pidieron algún voluntario para que intentara sufrir una agresión un poco más intensa. Intentar experimentar cómo nuestro cuerpo se pone tenso, el pulso se dispara. Como podréis imaginar fui voluntario y mi rodilla en un color entre morado y negro da fe de que fue intenso el ejercicio.


Aspecto psicológico de la agresión


Ante una agresión, nuestras alarmas se disparan, tenemos miedo.

Nuestro corazón comienza a latir a mil pulsaciones por minuto. Aumenta el ritmo respiratorio. Nuestro cuerpo se llena de adrenalina. Nos cuesta pensar con claridad. Nos sentimos pesados y terminamos quedándonos paralizados. Esta situación es justamente la que tenemos que evitar. Tenemos que ser capaces de cambiar el chip. Salir de ese estado de parálisis y reaccionar para poder escapar de la agresión.

Para poneros un ejemplo de cómo la adrenalina nos puede reducir nuestras capacidades, uno de los chicos que venían con Javier combate en Muay Thai y nos decía que él pensaba que cada vez que se subía a un ring, perdía el 80% de sus capacidades. Estamos hablando de una persona que entrena específicamente para pelear, con unos entrenamientos durísimos. Imaginemos qué puede pasarle a una persona sin ningún tipo de entrenamiento.


Otro tema que tratamos desde el punto de vista psicológico y que me pareció muy interesante, fue el qué sucede después de la agresión. Es esa frustración que se te queda por no haber sabido reaccionar, por no haber sido capaz de preverlo.

En resumen, la agresión ha "terminado" pero continúa contigo, realmente no ha terminado. Eso tenemos que cambiarlo. No podemos quedarnos anclados en ese momento. Si le hemos dado la cartera, el anillo de casado, el collar de tu abuela, da igual. La pregunta cuál es ¿qué prefieres esas "cosas" o haber vuelto a tu casa con tu familia, tus hijos? Al menos en mi caso la respuesta es clara, que se lleve lo que quiera si me deja salir.

Si durante la agresión (o un combate) hacemos algo mal y recibimos un golpe, nuestro cerebro no se puede quedar pensando: “la he cagado y me han golpeado”, en ese tiempo te han caído otros 3 puñetazos más. Hay que continuar centrado, frío. En resumen, la actitud tiene que ser la adecuada.

Lo que sí hay que hacer después de la agresión es analizar por qué ha pasado, podría haberlo evitado de alguna manera, y podría haber reaccionado mejor. Este análisis hay que hacerlos desde la distancia y en frío. No puede ser algo para quedarnos anclados en ese momento. Es reutilizarlo para tener una experiencia de cara al futuro.



Prevención de la agresión
La primera recomendación fue que hay intentar evitar la agresión. Para poder prevenir una agresión se tiene que subir un poco el grado de alerta en el que se está. Son acciones tan sencillas como decidir si te cambias de acera, vas por otro camino o tienes un poco de precaución al entrar en un portal (espacio que ya consideramos seguro). Pero OJO, nunca volverse paranoico. No podemos vivir en un nivel de tensión
ni de miedo. Eso no tiene ningún sentido.

Lo primero es mostrar seguridad. No nos podemos mostrar inseguros. Para mí, esto tampoco significa mostrarse agresivo o provocador. Un agresor intentará buscar la víctima más débil. Normalmente la persona que sale a agredir a otra, ya sea para una agresión del tipo que sea, suele buscar a su presa, la acecha. Como los cazadores a sus presas. Pensemos en los leones antes de atacar. Observan y centran sus esfuerzos en cazar a la presa más débil (los más jóvenes, ancianos, enfermos). El acechador no va a ser muy diferente. Que nuestra actitud (comunicación no verbal) no sea la que diga que somos los más débiles.

Evidentemente esto no va a evitar todas las agresiones pero va a ayudar. Volviendo al ejemplo de los animales, también se han visto a leones hambrientos de noche atacar a un elefante para poder comer. Volviendo a un ejemplo más humano un jugador de fútbol del Zaragoza fue arrestado por agresión sexual. Se bajó de su coche y manoseó a una mujer. Parece ser que reconoció los hechos y dijo que no se podía controlar.
Con esto quiero decir que la prevención puede no funcionar por lo que debemos de estar preparados psicológicamente para dar un paso más.

Recuerda, desde el punto de vista de la defensa personal: Eres una persona no entrenada, recuerda, si tienes la opción NO PELEES. Tienes todas las de perder. La persona que te va a agredir viene con su agresividad altísima y tienes todas la de perder.


No hay solución. Nos van a agredir

En el curso, Javier preguntó "¿qué hacemos si nos van a agredir?. Respuesta: "Gritar".
Javier: "Respuesta correcta, pero ¿qué gritamos?".... qué responderíais... Yo pensé SOCORRO. Pues no. El consejo que nos dio fue que gritáramos "FUEGO" y que no paráramos de hacerlo.

La explicación de esto me dejo muy pensativo y la verdad es que es fácil de entender. Los seres humanos, como el resto de los animales, tenemos un fuerte sentido de la supervivencia. Cuando escuchamos socorro, es un grito de una persona que tiene un peligro, pero esa persona no se siente amenazada.

¿Cuántas veces hemos visto en TV que a una persona le pasa lo que sea y la gente pasa al lado sin mirar y pasa de largo?. Sin embargo, cuando gritamos fuego, en el cerebro salta la alarma de que puede estar en peligro. Falta más información, dónde está el fuego, viene hacía mi, necesita responder a esas preguntas por lo que irá a buscar las respuestas.

Otro aspecto que dejó claro es que en la defensa personal las "katas", las formas, son muy bonitas pero no valen para nada. Que lo que teníamos que aprender eran unas pocas (realmente pocas) técnicas que fueran efectivas y nos salieran de forma natural. El objetivo no era aprender una serie de golpes fijos. No tenemos que estar pensado y ahora qué golpe tengo que dar. No.

Hay que adaptar la técnica a nosotros, hacerla nuestra. Así conseguimos que sea más natural.

Así que básicamente, practicamos:


  • Puñetazo a cara avanzando
  • Codazo a la cabeza con los dos brazos
  • Cabezazo con la fontanela a la nariz (fontanela: Cada uno de los espacios membranosos que hay en el cráneo antes de su osificación completa)
  • Rodillazo
  • Meter o arañar los ojos del agresor




Otro aspecto fundamental a la hora de lidiar con la agresión es mantener la calma para evitar gastar todas las fuerzas. En estos momentos de tanta intensidad lo que sucede es que te agotas, no puedes respirar y estás perdido. Quizás haya que buscar el momento óptimo para poder escaparnos de la agresión.

En todo momento nos dejaba claro cuál tenía que ser nuestro objetivo: huir.
Golpe certero (o dedo a los ojos) y a correr. Pero ¿qué pasa cuando no puedes huir? ¿Si por ejemplo estás con tu hijo pequeño? La respuesta fue clara, tú eres el escudo de tu hijo. Lo tienes que proteger. Se da lo que quiera el agresor y como no sea suficiente pues él o tú.


Simulación de agresión

Como punto final del curso pidieron algún voluntario para probar una simulación de agresión más intensa. Así que me ofrecí voluntario. Es curioso cómo reacciona el organismo. Mientras me ponía las guantillas y las coderas comencé a ponerme tenso.
Sabía que no me iban a hacer daño, pero la incertidumbre de lo que me iba a pasar me hizo ponerme tenso. Respiré profundamente varias veces y al lío.

Analizando mi actuación, hice varias cosas mal desde el punto de vista de la defensa personal.

En primer lugar, ni me acordé que tenía que lanzar un grito de alarma. No grité fuego.

Después durante la agresión creo que comencé bien.

Reaccioné y le ataqué pero aquí vino mi error, una vez que conseguí espacio y tiempo en lugar de huir, me quedé a luchar, pensé que estaba en clase de MMA jajaja y no, no estás con compañeros que te respetan y entrenan contigo, estás ante alguien que te quiere agredir de verdad. Así que el agresor me cogió por las piernas y estoy convencido que pudo haberme derribado sin problema contra el suelo. Finalmente conseguí huir pero creo que porque el agresor no se empleó más a fondo. Tenía que haber huido antes de que me agarrara, cuando tenía espacio.

Reflexiones finales
Por favor, tened en cuenta que las personas que fueron al curso son personas que no tienen ningún tipo de entrenamiento, no conocen nada de artes marciales.

Posiblemente los que estéis leyendo esto pertenecéis al club Bushido y ya no sois el mismo perfil de personas que fueron al curso, de todos modos me parece bastante interesante reflexionar sobre la parte psicológica del curso ¿estaremos preparados para una agresión externa? ¿Seremos capaces de controlar nuestros actos?

A mí la verdad es que me gustó mucho y quería compartirlo con vosotros".

Escrito por DT

Desde aquí agradezco a DT que haya compartido su experiencia con nosotros. Deseo que siga entrenando, ya sea con nosotros, ya sea con más gente. Considero que es bueno entrenar con diferentes profesores porque cada uno incidirá de manera insistente en algún aspecto diferente y sobre todo es importante no acomodarse, no quedarse con quien te da unos entrenamientos suaves, tranquilos, cómodos... simplemente porque eso no se acerca mucho a la realidad.

Si queréis profundizar o afianzar un poco os puedo recomendar el libro On combat del teniente coronel, psicólogo, historiador y quién sabe cuántas cosas más Dave Grossman y del Big Bossman (el poli loco, recordad, del Pressing catch de los años 90) Loren Christensen.



Recomiendo todo o casi todo lo de Loren Christensen, tengo muchos libros suyos. 


De hecho, hay uno "para mujeres" llamado 

Fight Back: A Woman's Guide to Self-defense that Works

Mirad en Amazon lo que dicen de él.



Otras obras suyas que recomiendo mucho:



También recomiendo el libro de Kelly McCann, aka Jim Grover

Combatives for Street Survival




DT, me alegro de que te gustara esta sesión, comparto prácticamente todo lo que dices en el artículo (en cuanto a las katas yo entiendo que sí son útiles, pero es un tema algo controvertido, ya que para mí simplemente es un ejercicio de entrenamiento más, una gimnasia, al igual que la sombra o shadow boxing/wrestling, que no supone un sistema de combate per se como algunos creen y otros las han llegado a mitificar escribiendo y diciendo que las katas o pumses suponen "la esencia del arte" y cosas así elevadas al nivel intelectual).

Te animo a que sigas así, investigando, y aportes tu granito de arena a nuestro diminuto grupo en forma de crítica constructiva de los entrenamientos (nuestros y ajenos), opiniones, impresiones, etc. Incluso podrías hacer tu propio blog del guerrero "principiante".

Esto no es como la universidad, que terminas tus estudios y se acabó esa etapa,. Esto es un estilo de vida...