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Higiene en las artes marciales

Después de tantos años de práctica de artes marciales pisando tatamis con pies descalzos, en contacto con gente, patadas altas, agarres de las muñecas, cuello, etc. me he encontrado con casi todo tipo de fauna que huele, corta y pincha.

Es una situación desagradable que te encuentres un pie cerca de la cara

o estés luchando con un compañero o de repente "te entren unas ganas imperiosas de escapar" cuando se llega a posición north-south, a.k.a. 69...


En un ejemplo de cómo plasmar a nivel práctico ese principio de dar a los demás lo que queremos que nos den o que tengan esa consideración con nosotros, se pueden seguir unas sencillas pautas de higiene personal que resumo a continuación:

Gases
En general hay que intentar no comer legumbres, coliflor u otras sustancias de efectos flatulentos los días de entrenamiento.

Aliento
Si se ha tomado café, se ha fumado o comido antes de entrenar y, como ya nos conocemos, sabemos que padecemos halitosis, hay que hacerse un buen cepillado, utilizar seda dental, limpiador lingual y enjuagarse con un colutorio con clorhexidina.



Ropa

SUCIEDAD: Una cosa es la ropa de entrenamiento y otra cosa es la ropa de la calle. No puedes ir con un chandal por la calle y luego pretender entrenar con él en el gimnasio.

La ropa de la calle se ensucia cuando te sientas en el suelo, en un banco, cuando rozas con las paredes, cuando se te cae comida encima.
Esto no supone un gran problema de higiene si vas a entrenar en la calle, pero sí lo supone si vas a entrenar en un tatami donde todo el mundo se pone ropa específica para entrenar y tu cara y heridas tocan el suelo constantemente.
Por este motivo se entrena descalzo o con calzado específico, para no traer al tatami más gérmenes del exterior.

Al salir del tatami con intención de regresar, por ejemplo, para rellenar la botella de agua, ir al servicio o por cualquier otro motivo hay que calzarse (si se entrena descalzo) o cambiar de calzado (si se utilizan zapatillas de entrenamiento) para evitar traer mayor suciedad al tatami.



OLOR DESAGRADABLE: La ropa de entrenamiento no puede ir dejando rastro a nuestro paso. A veces creemos que no es para tanto, pero hay que tener en cuenta que a uno mismo su propio olor no le parece tan hediondo como realmente es.

Suele cortar decirle a un compañero que apesta, pero si alguna vez nos lo dicen a nosotros debemos disculparnos por el descuido, dar las gracias por el comentario (ya que puede suponer un esfuerzo para el que nos avisa), e intentar remediarlo en el momento dentro de nuestras posibilidades y sobre todo acudir la próxima vez a entrenar con la ropa limpia.

Tras un entrenamiento hay que lavar la ropa SIEMPRE.

Es conveniente tener ropa de entrenamiento de repuesto para utilizarla al día siguiente mientras la otra se seca tras el lavado.



Material de entrenamiento

Si se utilizan vendas para las muñecas porque golpeamos con los puños en el entrenamiento hay que lavarlas con regularidad.



Las protecciones que no se pueden lavar a menudo como guantes, coquilla, cascos, petos y espinilleras, deben dejarse aireando después del entrenamiento durante unas cuantas horas para evitar que cojan ese olor a rancio tan característico.

Olor corporal
Si venimos de hacer un trabajo físico, de un bar o hemos fumado, y nuestro cuerpo huele fuertemente ya antes de entrar a la sala de entrenamiento, es necesario darse una ducha rápida y desodorante y ponerse una muda limpia.



Pies: Si simplemente nos huelen mucho los pies hay que lavárselos antes de entrar al tatami. Si es un problema recurrente o endémico, puede ayudar ponerse ácido bórico en el calzado antes de ponérselo. Se trata de un antiséptico muy eficaz.



Uñas
A no ser que sólo nos queden muñones debemos cuidar este importante aspecto. Dicen que las cicatrices producidas por cortes de uñas no se quitan en la vida. Hay que cortar y limar adecuadamente las uñas tanto de las manos como de los pies.



Quid pro quo: si no quieres que te atufen, no atufes tú tampoco.
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