Deporte y especialización vs preparación para el combate

A menudo se comenta en las televisiones y en los foros de Internet que un luchador de MMA lo haría bien si se enfrentara a tal o cual boxeador (normalmente un campeón, tiene que ser alguien conocido).
Ello deviene del abuso al que puede venir sometiendo a sus rivales durante un tiempo más o menos prolongado.
Así, por ejemplo, tenemos a Anderson Silva, que tiene largas extremidades y reflejos de gato y basa su estrategia en el golpeo desde sus distancias, que son la larga y el clinch.


Cuando Anderson tiene un buen día y se dedica a pelear (hay días que ataca y otros que simplemente se limita a esperar a que sus cautos oponentes se decidan a atacar, ofreciendo basuras de espectáculo de 25 minutos, ya que acaban en decisión de los jueces y sin que el espectador haya visto nada bueno), ataca y destruye a sus rivales con exagerada superioridad.





Pues bien, salvo contadas excepciones, lo normal es que los luchadores de un cierto deporte, que entrenan sujetos a las reglas de la competición de que se trate, con sus limitaciones y sus estipulaciones de tiempo, acaben masacrados cuando se meten en un deporte diferente.

Excepciones: Semmy Schilt y Alistair Overeem han sido campeones del Grand Prix en K-1 y procedían de MMA.
Semmy Schilt fue 3 veces campeón de Pancrase y luego 4 veces, por ahora, campeón del GP de K-1.


Overeem ha peleado en ADCC (campeón en Europa), MMA (campeón de Strikeforce) y K-1 (campeón del GP en 2010).





La especialización en el deporte de competición es una manifestación de la Ley de Hick según la cual el tiempo de respuesta es mayor cuando existen más estímulos donde elegir. Si entrenas para pelear no quieres esto. Quieres reaccionar rápidamente para finalizar cuanto antes la pelea.

Esto lo suelen incluir Loren W. Christensen y Wim Demeere en sus libros, los cuales son buenas referencias para el interesado en el combate.




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En las competiciones de taekwondo, karate, judo, boxeo, etc pese a ser todos estos deportes calificados como artes marciales o deportes de combate (aunque yo soy más de la opinión de que si hablamos de competición nos estamos refiriendo a deportes de combate, aunque los llamen en chino, coreano o japonés) vemos que los deportistas pelean de manera muy diferente entre sí, inter-estilos (no se parece en nada cómo pelean uno de taekwondo y uno de judo) y muy similar intra-estilo (el boxeador pelea de manera más similar a otro boxeador que un karateka).

Ello se debe en primer lugar a las reglas y en segundo a la especialización.

A uno que pelea golpeando, un kickboxer, no le sirve amagar que va a agarrar y a uno que pelea agarrando, un judoka, no le servirá amagar una patada alta.

Luego cada atleta intentará explotar sus ventajas competitivas frente a sus adversarios: por ejemplo, uno de taekwondo-sólo-patadas-por-favor con piernas más largas basará su estrategia en la distancia larga y se especializará en sus patadas típicas (circulares medias y frontales) ejecutándolas de una manera más directa. El paticorto utilizará más fintas para acercarse al patilargo.

Un grappler más bajito es más probable que sea más fuerte que su oponente del mismo peso más alto y al tener el centro de gravedad más bajo puede tener más facilidad para derribarle si le ataca a las piernas.

¿Cómo repercute esto a la hora de pelear?
Uno que entrena para pelear de verdad debe aprender entre otras cosas a golpear (palma de la mano, puño, martillo, canto de la mano abierta, rodillas, pisotones, taconazos/espuelas), desequilibrar y agarrar (controlar, puntos de presión).
Si uno que, por ejemplo, sólo juega a dar patadas en su deporte se ve en la tesitura de ser derribado o en el suelo con una persona encima y no tiene recursos para escapar será en gran parte porque dedicó muchas horas de su entrenamiento a las patadas en salto, patadas con giro, amagos para dar todo tipo de patadas... y muy poco o insuficiente tiempo a defenderse de un desequilibrio o a escaparse del suelo.

A la inversa sucede con el que sólo ha entrenado para agarrar y llevar la pelea al suelo. Veamos el combate de Yoshida vs Mirko Cro Cop:




Al final resulta que hay que practicar un poco de todo para que no nos pasen estas cosas.

Pero, cuidado, no nos vale ir a clases de judo/aikido y luego a clases de muay thai o karate.
Con cada deporte te pondrás muy en forma si entrenas bien, eso seguro, pero dedicarás demasiado tiempo a técnicas que no te servirán para pelear.

Hay que ser críticos con lo que entrenamos cuando nuestro objetivo no es necesariamente el de un maestro que nos viste a todos de uniforme y que quiere tener muchos cinturones negros en clase, campeones de torneos, cuotas, ingresos... vamos, el típico maestro profesional que vemos en casi todos los gimnasios.

Si no te queda otro remedio, ve a las clases de tkd, judo o lo que tengas a mano, aprende a entrenar con ellos, estudia por tu cuenta (libros, blogs, youtube...), búscate unos colegas y practica con ellos.

Y hay que tener en cuenta que
  1. no hay tantas horas al día para entrenar todo lo que hacen los judokas, kick boxers, grapplers... Selecciona las técnicas.
  2. Si entrenamos deportes radicalmente diferentes nuestro cerebro tardará demasiado en procesar qué técnica es mejor para cada situación, no tendremos timing y nos llevaremos la peor parte en la pelea. Al entrenar selecciona las técnicas.
Solución:

Aprender los principios:
  • Físicamente: que nos ayudan a tener un buen golpeo, capacidad de desequilibrar, hacer el dañino con nuestros dedo en los puntos de presión. Entrenaremos técnicas, sí, pero teniendo en cuenta por qué hacemos unas técnicas y no otras y cómo podemos adaptarnos a los cambios que surgirán.
  • Metodológicamente y desde el punto de vista estratégico: Descartaremos las técnicas que parecen orientadas únicamente a las competiciones por toda la complejidad tanto técnica como en estrategia que conllevan. 
  • KISS: keep it simple, stupid.
  • navaja de Ockham
  • Ley de Hick.
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