La rutina en el entrenamiento y por qué es un handicap en la preparación del artista marcial

Nota: la esencia del siguiente artículo está en romper la rutina en el entrenamiento de manera justificada en contraste con metodologías habituales, no en faltar el respeto a los deportistas de tkd (deporte que conozco mejor que otros al haberlo entrenado casi 20 años, motivo por el cual hago más alusión a lo que veo o he visto en el tkd), rugby, gimnastas, etc a que se hace referencia en él.

Tras muchos años entrenando artes marciales he oído varias veces eso de "las clases del profesor fulano son siempre iguales, repetitivas, previsibles...", el calentamiento es siempre así, luego estas técnicas, luego este combate de competición...

Y el caso es que si uno entrena el taekwondo estándar, es decir, el que se promueve desde las federaciones, con sus competiciones ridículas de kyorugi o pumse, se encontrará con un nivel tal de especialización en que todo se torna repetitivo, monótono, aburrido, previsible...

Es obligatorio especializarse si te dispones a competir.

Los deportistas de fútbol americano trabajan todos los días tackles, sprawls, sprints, lanzamientos, recepciones... los jugadores de baloncesto entrenan hasta la náusea bloqueos, jugadas ensayadas, entradas a canasta...

Los deportistas del taekwondo entrenan:
  • para combate: bandal chagui, tuit chagui,
  • para pumse: pumse, pumse, pumse

Éste es el enfoque deportivo, el orientado a la competición.

¿Qué hay de arte marcial?

Hacer pumse es similar a lo que hacen los gimnastas cuando ensayan sus coreografías: hacen sus ejercicios, se ponen fuertes, son ágiles... y sirven para las artes marciales de la misma manera que un jugador de rugby puede utilizar su buena forma física para defenderse.
Si al fin consigue buena condición física sólo con hacer formas... bravo! pero yo no lo creo ni lo promociono.
En suma, hacer coreografías (pumse, kata) no te hará un buen guerrero, no pierdas más el tiempo, chaval, deja de entrenar solo/a y busca un compañero al que agarrar, menear, pegar y dejarle que te pegue.

Las rutinas
¿Por qué esta introducción? Porque especializarse se asocia a la competición.
Ahora bien, para las artes marciales, es decir, la autodefensa, el combate, no hace falta ser especialista en dar patadas, dar puñetazos, proyectar a uno al suelo... qué va. Basta saber un poco de todo y tener asimilados unos principios.

Los practicantes de artes marciales, entendiendo por tales los que entrenan para el combate, para defenderse y no los que entrenan con el principal objetivo de encontrar/manejar el ki, chi y mierdas de ésas, deben prepararse tanto psicológicamente como físicamente.

Desde el aspecto psicológico, soy de los que dicen que no hay que seguir muchas rutinas.

¿Cómo se consigue eso entonces? Hay que hacer calentamientos diferentes, marcar diferentes reglas de combate, hay que pelear con personas de diferentes tamaños, actitudes y aptitudes.

  • Con una clases estructurada de tal manera que no sabes qué esperar el practicante estará alerta durante todo el entrenamiento.
  • Si el calentamiento consiste en a b c y d todos los días el practicante bajará la guardia y entrenará por inercia, con un bajo nivel de alerta.
  • En cambio, si permutamos los ejercicios y los variamos el practicante deberá prestar atención siempre.
  • Aumentará el nivel de tensión, aunque sea poco, y le preparará un poco mejor para el combate, dado que no siempre sabemos cuándo nos van a atacar.



En esta escena de más arriba el de la camiseta caqui no estaba alerta y el atacante tuvo fácil ensartarle con el machete.

Por ejemplo, en el calentamiento podemos empezar siempre con una serie de ejercicios de rotaciones articulares y estiramientos para luego hacer lo siguiente:
  1. carrera: normal, lateral, espaldas, cogiendo la moneda
  2. pummeling
  3. arm drags
  4. sueltas de agarres + hand fighting
  5. esquivas ante golpeo (haciendo sentadillas por ejemplo cuando nos lanzan overhands)
  6. caídas, movimientos en el suelo...
Puedes cambiar el orden de estos ejercicios, hacer unos y dejar otros para otro día. El practicante está ensayando unas caídas y no sabe si luego le tocará hacer sentadillas o hand fighting.

La mentalidad correcta es pensar que hay que saltar de un ejercicio a otro con gran rapidez para que dé tiempo a hacer el número máximo de repeticiones del ejercicio de que se trate.

Otra máxima del entrenamiento es la explosividad.
Cuanto más mejor. Más repeticiones --> más probabilidad de aprender a hacer las cosas bien antes.

Ya hecho el calentamiento se puede trabajar técnica y de vez en cuando sorprender con el grito de ¡PELEA! sin tener que dejar esa faceta para los últimos 20 minutos de la clase.

Otra salida de la rutina es trabajar la pelea con diferentes reglas
  • Un día se hace un combate de boxeo
  • otro boxeo con agarres
  • otro kick boxing
  • otro día se hace combate estilo kyokushin (golpeo con manos en tronco, patadas a todas las alturas) pero incluyendo agarres y lucha
  • otro día sólo lucha
  • otro día lucha con golpeo
  • ...
Aunque hay alumnos a los que les cueste adaptarse a esta metodología al principio, con perseverancia, entrenamiento y paciencia todos aprenderán que el arm drag es básico, que el pummeling es básico, que dar hostias con las manos o agarrar del cuello o levantar al compañero desde una cogida a dos brazos por la cintura son cosas... básicas. 4 técnicas básicas, que se entrenan muy a menudo.

Pero, claro, hay que entrenar con regularidad. No sirve ir sólo un día a la semana a clases así. Debe haber constancia.





A favor de las rutinas está que ayudas al practicante a no pensar mucho, pero claro, una cosa es fitness y otra cosa es pelear.

El practicante debe decidir dónde quiere meterse y ser honesto y coherente en su elección del estilo de la clase y sus necesidades
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