CATCH WRESTLING, PRESSING CATCH, SUBMISSION FIGHTING

Con la reciente incorporación a la programación de Cuatro del mítico Pressing catch se ha vuelto a despertar en mí un inmenso interés en un arte marcial muy desconocido en España.


El pressing catch de Tele 5

El Pressing catch era un programa de televisión que llegó a España vía Tele 5 en 1990.


Todo el mundo se quedó impactado por la repentina irrupción de un programa eminentemente americano, reflejo constante de la recién acabada década de los 80, con esa estética del pelo largo glam, pop pegadizo que tanto se homenajea ahora, y mentalidad aventurera, que se plasmaba constantemente en el cine juvenil como podemos aprecial en las míticas Regreso al futuro, Karate kid, Rebeldes, Los Goonies...


Los personajes del circo

Asimismo, en su empeño de que la gente se viera identificada con el espectáculo, éste era influenciado por los acontecimientos del momento, como la Guerra del Golfo I, y los temores y fantasías de toda la vida, como el miedo al inspector de Hacienda (IRS), la soberbia de los poderosos (¿quién no odiaba al hombre del millón de dólares?), el desprecio a los chulos (Rick Modelitos Martel, Razor Ramón, Mr. Perfect), ambivalencia ante la autoridad (el poli loco, a veces odiado, a veces querido, en función de su forma de "impartir justicia"), el humor escatológico (los sacamantecas), los macarras (Demolition, Legion of Doom), los atletas (el "último" guerrero - en realidad se traduciría como el guerrero definitivo-, los rockers), fenómenos de la naturaleza y gordos (André el gigante, Terremoto Earthquake), las traiciones entre amigos y las manipulaciones de los cónyuges (la reina Sherry y el otrora favorito del público Macho King, la relación entre éste y Hulk Hogan)...


En fin, siempre había los mismos temas, pero con distintos protagonistas, como en las películas.


Los orígenes recientes de la lucha libre profesional

Todo este mundillo derivaba de las competiciones de combate sin reglas de finales del siglo XIX y comienzos del XX, cuando japonesitos que practicaban jiu jitsu retaban a los borrachos mineros de Inglaterra a cambio de un jugoso premio. Las luchas solían acabar con el pequeñín sometiendo al grandullón gracias a su estrategia de combate, a su técnica y, probablemente, su sobriedad.


Algunos occidentales tomaron nota de cómo combatían y recibieron clases de combate de estilos como el pancracio y el pugilismo, de origen griego.

Empezaron ellos mismos a retar a aquéllos que desearan un botín fácil por dejarles fuera de combate. Evidentemente, en aquellas sociedades de machos, en época de desarrollo industrial, con tabernas llenas de obreros con ganas de desalienarse tomando pintas de cerveza una tras otra, los luchadores encontraron un filón. Fueron desarrollando el estilo de combate, a formar escuelas y a exportarlas a EEUU.


Así, empezaron a formarse giras, tal vez con los circos, en las que como parte del espectáculo, el más machote local lucharía con el visitante a cambio de una bolsa. En seguida se vería que un obrero nada podría hacer contra un atleta preparado en las artes del combate y para mantener este espectáculo, que atraía a las masas, generando los consiguientes ingresos, buscaron "deportivizarlo". Es decir, empezaron a enfrentar a luchadores profesionales. Se dice que inicialmente eran verdaderas competiciones como pudieran ser hoy día los deportes derivados de las artes marciales (taekwondo, karate, judo, wrestling), pero, como las sociedades evolucionan y cambian, pronto empezarían a generarse contiendas, conflictos entre luchadores, bandos de buenos y malos. Se generó un deporte con sensaciones más allá del quién está físicamente mejor preparado o tiene mejor técnica. Eran obras de teatro, con sus correspondientes tramas, donde la finalidad era que se viera una violenta manifestación de dos hombretones yendo a por todo uno contra otro.


Los medios de comunicación

La cada vez mayor mejora y expansión de los medios de comunicación, sobre todo con la televisión en EEUU en los años 50, supuso una revolución para la lucha profesional. Todo el mundo sabía o sospechaba que se trataba de combates con el resultado pactado, pero eso importaba relativamente poco, ya que al público le importaba todo lo que había detrás: enfrentamientos dialécticos por cualquier causa que se solucionaban a golpes, como hombres.


Buscando nuevos mercados introdujeron mujeres, enanos, máscaras...


Dos tipos de monstruos: Atletas vs. gigantes

En ocasiones, los luchadores simplemente tenían un físico grande y pancetoso, otras veces tenían un cuerpo más o menos esculpido en el gimnasio o en la obra o matadero, pero sin técnica alguna de lucha. Esto es, se imponía más el personaje que la esencia del espectáculo, la lucha. De modo que un sector del público empezó a manifestarse en contra de este espectáculo porque no era deporte, no había nobleza, sólo eran moles humanas que se proyectaban al suelo, se hacían presas dolorosas y se insultaban por cualquier tontería.


No les faltaba razón a estos detractores, pero si nos fijamos en los combates podemos ver que muchos de estos personajes sí saben lo que se hacen. Han estudiado la ciencia del wrestling y están muy preparados para aplicar sus técnicas. Son auténticos atletas, no necesariamente espectaculares culturistas, que saben estrangular como se hacía hace 100 años por los "últimos pioneros" de la lucha en occidente (Martin Burns, Frank Gotch, Georg Hackenschmidt), infligir dolor en varias partes del cuerpo a la vez, dominar a una persona en el suelo, luxar todas las articulaciones de un cuerpo humano...


Muertes frecuentes

Entre las exigencias del mercado de luchadores están el mantener un físico espectacular y ser un bocazas. Por eso gente como el último guerrero (paradigma de "el cachas") y André el gigante o Earthquake ("los gigantes o gordos") tienen su lugar. Entre los primeros se sabe sobradamente que los anabolizantes y esteroides están muy extendidos. Estas sustancias han supuesto para muchos luchadores que sus vidas acabaran de forma prematura, bien por ataques al corazón, bien por disfunciones de órganos, o por la acentuación de trastornos mentales que pudieran tener de forma incipiente y que propiciaba que se vieran envueltos en homicidios y/o suicidios. La lista de muertes en el mundo del wrestling es muuuy larga, desde luego (Rick Rude, British Bulldog, Owen Hart, los Von Erich, Mr. Perfect, Chris Benoit, Lady Elizabeth).


Además, la asunción por parte de algunos de los personajes que interpretan (malhumorados, despreciables, insensibles...) podría suponer una conducta violenta por parte de los luchadores profesionales hacia sus parientes o personas más cercanas. Puede, tal vez, que se trate de una falacia, ya que la violencia siempre ha estado ahí, se trate de un luchador o de un humilde oficinista, pero llama la atención que en una profesión en la que se sabe hacer sufrir mucho dolor físico, no se tenga especial conciencia de que "fuera del gimnasio o del ring no se hacen estas cosas peligrosas". A los que practican artes marciales siempre nos inculcan en el gimnasio que en la calle no se ponen en práctica las técnicas "letales" que entrenamos. A los que trabajan con cuchillos grandes o herramientas peligrosas les advierten muy seriamente que con estas cosas no se juega.


Del deporte al teatro

Quisiera destacar que hay luchadores profesionales a los que se les intuyen grandes dotes para la lucha cuando actúan. Los hay que, de hecho, proceden de la lucha olímpica, como Kurt Angle, medalla de oro en Atlanta´96, y Brock Lesnar, 2 veces campeón de la NCAA (National Collegiate Athletic Association).


Otros como los canadienses Chris Benoit, Bret y Owen Hart eran verdaderos catch wrestlers instruidos en el arte de someter a tu oponente de cualquier posición. Sus combates eran verdaderos recitales de técnicas reales de lucha. Eran auténticos atletas herederos del perdido y cada vez más en auge arte de partir al oponente, el catch wrestling.


El renacer de la lucha: las artes marciales mixtas y el grappling

Y es que el catch wrestling se encuentra en una fase de redescubrimiento. Las artes marciales mixtas son lo que hace 100 años eran los combates de exhibición de los forzudos que retaban a los héroes locales, aunque ahora ambos combatientes son verdaderos deportistas con una gran preparación a sus espaldas.

La imparable expansión del Ultimate Fighting Championship (UFC) está provocando que muchos artistas marciales que hasta ahora entrenarían como mucho 6 horas a la semana vean el pelear como una posibilidad de ganarse la vida.

En un comienzo, hace ya más de 10 años, el jiu jitsu asombró a todos con su estrategia y cómo un jovencito (Royce Gracie) se merendaba a rivales de mayor tamaño sin emplear demasiada agresividad. Posteriormente, el wrestling (con Dan Severn) se erigió como el estilo dominante. Después, con la victoria del kickboxer Maurice Smith sobre el wrestler Mark Coleman, parecía que las artes de golpeo se ponían de moda en el mundo de las MMA.


Por lo tanto, muchos profesionales se han dedicado tradicionalmente a entrenar estas tres disciplinas: muay thai (buscando el ko o defenderse cuando el combate se desarrolla con los contendientes de pie), wrestling (para arrojar al rival al suelo) y jiu jitsu (para, una vez en el suelo, someter al rival con una estrangulación o luxación).


Últimamente, dada la evolución que ha habido en este deporte, donde todos entrenan lo mismo, hay quien ha descubierto variaciones de las tradicionales técnicas de jiu jitsu en el catch wrestling. Las diferencias que suelen destacarse entre estos dos estilos vienen determinadas en que en jiu jitsu se practica con el habitual traje de judo (GI) y en wrestling con ropa ceñida que no permita el agarre o engancharse accidentalmente con ella, de modo que, en el contexto de las MMA, donde casi nadie utiliza traje de judo, podría ser más apropiado entrenar catch que jiu jitsu.


Además, la cada vez más tenida en cuenta competición de submission wrestling o grappling del ADCC (Abu Dhabi Combat Club), con interesantes premios para vencedores, ha propiciado que se pongan en el escaparate los diversos estilos de lucha. Famoso por ganar en uno de estos torneos al gran Royler Gracie, Eddie Bravo reconoce que ahora se dedica a estudiar catch, ya que ha visto cosas ahí que en jiu jitsu no ha visto aún. Desde luego que el jiu jitsu es abierto y no tardará en absorber todo lo que el catch le pueda ofrecer.


Josh Barnett, Erik Paulson, los Shamrock, Kazushi Sakuraba, Masakatsu Funaki, Bas Rutten son ejemplos de triunfadores en las MMA practicando catch wrestling.





En suma, cada vez se empieza a valorar más el catch wrestling tanto para lanzar y mantener al rival el suelo como para someterle.


Material de estudio disponible

Por último, reseñar sobre el material didáctico disponible, que no hay en el catch wrestling una familia, como los Gracie en el jiu jitsu, que haya detectado el filón en las publicaciones y realización de vídeos (instructionals).

No hay tantos sujetos que publiquen sus obras, pero recomiendo sin lugar a dudas los libros y vídeos de Mark Hatmaker (sus libros de la serie No Holds Barred Fighting son muy buenos) y la serie de Tony Cecchine The lost art of hooking (ojalá publicara algún libro con las enseñanzas de estos vídeos, como ha hecho Hatmaker con su “The complete grappler”).

A partir de ahí, se podría ampliar con los de Bas Rutten (aunque no es un wrestler nato y tenga algunos errores de base, es un innovador y explica muy bien. Es muy buen profesor y comentarista. Como actor... mejor no hablemos) y Erik Paulson.


Dónde entrenar

Conmigo, en Colmenar Viejo.

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